Invierno
La verdad no sé cómo empezar a escribir esto, porque lo voy llevando tanto tiempo hostigando mi mente y desmantelando mi corazón que esas sensaciones se convirtieron en parte de la cotidianidad. Dicen que escribir sana, espero así sea.
Era el mes de enero, hacía un frío de mierda y yo trabajaba como loca. Trabajaba tanto mientras veía que todos se divertían a mi alrededor, incluso tú. Pero tú eras feliz, así que "yo también". Tenía tanta gente alrededor, sin embargo me sentía tan sola. Nunca me había sentido tan miserable, infeliz (nótese que puse las comillas anteriormente donde mencionaba mi felicidad). Estaba agotada, tanto física como mentalmente, nada, tú estabas muy bien así que me correspondía no arruinar tu estabilidad. Pasaban los días, no te veía, pero la responsabilidad era primero. Más días, la indiferencia y las 0 ganas de verme o siquiera hablarme ya estaban visibles a millas.
No entiendo, no entiendo, no lo entenderé jamás. Con lágrimas en los ojos recuerdo como empecé a dejar de comer, tomaba pastillas para dormir, lloraba tanto antes de dormir que mis amigos que vivían conmigo ya no sabían qué hacer. Quería ser delgada, quería ser hermosa, tanto como quien estaba en tus pensamientos y en tus días en ese entonces.
¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste? ¿Fue por mí? ¿Fue por ti? Creo que jamás lo sabré, espero no sea así.
Perdoné, a ti y a mí misma por todo el daño. No quiero recaer en ese feo lugar llamado vacío. Por favor, ámame tanto como yo te amo a ti.
Comentarios
Publicar un comentario